Mito de la Creación pueblo Kukpa

Kemoko es como el padre de todos los yukpa.
Se le llama también «Amorétoncha» entre los yukpa de Makoa y de Atapshi.
Los de Irapa le llaman también «Maihpore».
En Maraka y Sokorpa le conocen como «Aponto».
Al principio vivía él solito en el aire. Para descansar un poco hizo una tierra pequeñita como de una cuadra. La tierra fue creciendo y se hizo muy grande.
Kemoko fue haciendo los árboles y los animales, que al principio eran como personas. Escogió a la ardita para que fuera como su criada, para que le preparara la comida. De la cabeza de Kemoko sacaba granos de maíz, los preparaba y se los daba a comer a Kemoko.
Cuando la tierra se hizo muy grande Kemoko fabricó como unos muñecos de tierra. Hizo cuatro: dos hombres y dos mujeres. De ellos salieron los primeros que vivían en las sabanas de Manastara: los Atancha y los Atumsha. Con ellos vivió Kemoko mucho tiempo, pero se hicieron malos y Kemoko se marchó a otro sitio.
Kemoko andaba solo por el monte y el pájaro carpintero picaba todos los palos. Cuando picó unos palos salió sangre. Entonces Kemoko los cortó e hizo con ellos un hombre y una mujer, doblándoles los brazos y las piernas para que pudieran caminar. De aquí salieron los yukpa.