Mito de la Creación pueblo Uw´a

Al principio, el universo estaba conformado por dos esferas: un mundo de arriba
de luz cálida y seca y un mundo de debajo de oscuridad húmeda y vació -.
Vino después el movimiento y los mundos de abajo y de arriba se mezclaron, y
como resultado de esta mezcla surgió el mundo intermedio, el mundo de arriba
es blanco, el mundo de abajo es rojo, de la mezcla se formaron el mundo azul
y amarillo. Los mundos de arriba y de abajo son indestructibles. Pero, por el
contrario el mundo intermedio solo puede existir si se mantiene esos dos mundos
originales.
Los hombres habitan en el mundo intermedio, y allí la vida fue creada a partir
de los materiales que pertenecen a los dioses del mundo de arriba y de abajo.
Estos materiales están almacenados en distintas esferas, y son por lo general
lagos de colores. Todo lo que existe en el mundo paso a través de esta esfera
durante el momento de su creación y en ese ase paso tomó todas sus
propiedades.
El mundo de arriba, blando, es el lugar donde habita el agua pura y el mundo
terrenal se presenta con las montañas cubiertas de nieve. Al interior del mundo
amarillo se encuentran las propiedades de las enfermedades y el rojo es el
mundo de la fertilidad y de la sangre menstrual. El barro es el material de las que
están hechos todos estos elementos, los guardan los dioses en distintas esferas.
Los dioses chamanicos viajeros robaron por medio de engaños el barro que se
encontraba en estas esferas y lo llevaron al mundo intermedio, el mundo de los
hombres.
Por lo tanto todos los seres y las cosas del mundo intermedio terrenal poseen
todo lo esencial para la vida, de la misma fuente y por procedimientos similares,
todos los seres están compuestos por una misma materia. Así, no existe
diferencia entre los seres vivos que habitan en el mundo intermedio, toda la
naturaleza, todos los seres del mundo intermedio, incluyendo al hombre, reciben
estos regalos de los dioses.
RUKWA, el sol estuvo pensando. Debía mandar el calor del sol y el agua de los
lagos del mundo de arriba, al mundo intermedio, para que allí las semillas
crecieran. Lo que descubrió RUKWA era que a pesar de que todo ya había sido
creado, el mundo todavía no había sido puesto en movimiento, con el propósito
de lograrlo, mezcló el calor del sol con el agua de los lagos y puso entonces en
movimiento el proceso de la vida y de la muerte en el mundo intermedio.

Versión II.

Al principio sólo estaba Rurcocá. Ella estaba en su casa, en el sitio de Cuarára que es como una punta donde no cabe sino ella. Es como un cielo. Rurcocá, sentada en su banquito y chupando su coca celeste formó a Sira pensando. Sira salió de debajo, de un espacio mayor. Luego, Rurcocá también le enseñó a pensar y chupar la coca celestial. En adelante, cada acto de creación replica la enseñanza en que Rurcocá creó a Sira, el primero y padre de los U’wa, quien fue el principio de todo…
De la misma manera que el espacio ocupado por Sira es mayor que el de Rurcocá, el de los ancestros consecutivos, cada vez más numerosos, y aumenta progresivamente.
El universo estaba inicialmente conformado por dos esferas: un mundo de arriba y un mundo de abajo. A la estructura de arriba se opone otra, invertida, cuyas bases se unen por esta tierra. Estos mundos están asociados con colores: el de arriba es Blanco y el de abajo es Rojo; y de su mezcla se formaron Azul y Amarillo. En el mundo de abajo, la madre del fuego le ordenó a Canwará, que es como un diablo rojo, que saliera a crear. Canwará se emborrachó con yopo y pensó crear las cosas con puro pensamiento, pero él exageró la inhalación del alucinógeno hasta enfermar, por lo cual sus obras poseen un componente negativo. Así como la génesis del universo superior se orientó de arriba hacia abajo, a partir del pensamiento de Rurcocá, Sira y Canwará y lo hizo de abajo hacia arriba.
Se dio luego el movimiento y los mundos de abajo y de arriba se encontraron o reunieron. Como resultado de esta conjunción y mezcla, se produjo el mundo intermedio.
Sira pensó cómo soplar para hacer los U’wa. Ordenó a Ruruna que pensara y éste fue haciendo como una siembra de gente. Primero nació una mujer y luego un hombre, hasta conformar siete ancestros masculinos y femenino. Las criaturas de carne, sangre y hueso tienen mortalidad. Las deidades -quienes se reproducen asexualmente- no tienen mortalidad. La vida en el mundo intermedio, el mundo de los mortales, fue creada a partir de materiales y propiedades que pertenecen a las deidades de los mundos de arriba y de abajo.
Blanco es esencialmente el lugar de almacenamiento del agua pura, del alucinógeno y la asexualidad, y está asociado en términos terrenales con las altas montañas cubiertas de nieve. Amarillo contiene las propiedades de la enfermedad y de las plantas medicinales. Rojo es el lugar de la fertilidad y de la sangre menstrual.
El limo (maíz), o materia básica de todos estos elementos lo guardan las deidades en las distintas esferas; de allí fue sustraído, mediante engaño, por deidades shamánicas viajeras, quienes lo llevaron al mundo intermedio. Como resultado, todos los seres han adquirido lo esencial para la vida de las mismas fuentes y por procedimientos similares; están por tanto compuestos por una misma materia. En consecuencia, no se pueden hacer distinciones entre los seres que existen en el mundo intermedio.
Los mundos de arriba y de abajo son indestructibles, pero el mundo intermedio en cambio, puede existir sólo si se mantienen esos dos mundos originales. Los U’wa están situados en entre sus antepasados divinos del Rojo y del Blanco. Si el balance se llegase a perturbar, sobrevendría una inversión del orden: el Rojo se movería hacia arriba e invadiría al Blanco, lo cual significaría el fin del universo.

 

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