Después de la creación de todo el universo, la Madre/padre creadores decidieron enviar a dos de sus hijos a la Madre Tierra para que la habitaran asà pasó que Manexka una diosa india hermosa con un solo seno y Mexión un dios indio fuerte y bello, llegaron a las tierras del Gran zenú encontrándose todo lleno de silencio, de oscuridad, humedad y frio, solo podÃan ver en la lejanÃa del firmamento los destellos de Uhrira.
Manexka y Mexion en lo oscuro del territorio crearon a los primeros seres sintientes: animales, plantas y árboles y tras ellos concibieron a sus hijos e hijas TuchÃnzunga, Sajú, Panaguá, Colosiná, Pinchorroy, Momy, Tolú, Orica, Chimá, Mapurincé, Morroy, SampuÃ, Chinchelejo, Mochá, y a los mellos Chalé y Colosó.

Lo dioses estaban contentos con todo lo creado porque era perfecto todo en la tierra pero seguÃa oscura, en tinieblas Padre Mexion decidió enviar parte de si mismo al cielo y nació Ninha el Dios Sol con el poder del calor y luz brillante para que iluminara la tierra y asà fue que nació el primer dia, la tierra empezó a calentarse a ponerse dura y con mucha luz, entonces los padres creadores ordenaron a sus hijos e hijas a dispersarse y proteger todo el territorio, a las hijas OrÃca y Tolú les dio el poder transformarse en inmensos espejos de agua dulce y salada, a los mellos Chale y Coloso los bendijeron con el don de la hermandad y el Arte de la Guerra y a todos los demás les repartieron los dones de cultivar la tierra, la TejedurÃa , la OrfebrerÃa, el don de relacionarse con los espÃritus de las plantas para hacer Medicina Sagrada y a otros la inteligencia de canalizar las aguas de los rÃos y caños que se formaron cuando se levantaron las lomas y los cerros, fue entonces cuando a cada territorio tuvo su nombre : Finzenú, Panzenú y Zenufana, donde descansaban los padres creadores.

Aconteció entonces que los hijos comenzaron a dar descendencia entre ellos y sus hijos fueron los primeros sabios, pero trabajaban mucho y estaban cansados por eso rogaron a los padres primigenios les ayudara, Manexka y Mexion escuchándolos ordenan a Ninha que descansara por unas horas entonces la Madre Manexka mando parte de su espÃritu al cielo cerquita de Uhrira y asà se formó Thi La Luna con luz serena que les iluminaba sin calor, fue asà como nació la primera noche, los sabios estuvieron contentos porque podÃan trabajar duro durante el dÃa y descansar durante la noche.Â

Ya estando todo en orden Manexka y Mexion pensaron que habÃa que proteger todo el territorio con un gran guardián y fue cuando pusieron un gigantesco Caimán con el cuero de Oro en la superficie de las Tierras del mundo de Abajo encima del gran mar de aguas vivas, pusieron su cabeza y cuello protegiendo la desembocadura del RÃo Magdalena y a sus gentes, la parte izquierda protegiendo el Finzenú con el corazón en Tuchinzunga, la parte derecha protege a Zenufana y el resto del cuerpo pabajo a Panzenú y sus gentes.

Los sabios estaban contentos festejaron bailando y danzando en cÃrculo con mucha bulla, tomando chicha para honrar a Ninha-Thi que es un-a Dios-a hermafrodita y bendice a los niños y niñas del territorio cuando nacen y se convierten en hombres y mujeres zenú. Desde entonces la energÃa serena y sutil de la Madre Thi pertenece a la Mujer y la fuerte y vibrante a Ninha, pero ambos están dentro del Hombre y la Mujer.

Asà fue que lo contaron los abuelos y sabedores y asà fue que paso.
©2019 Victoria Fernandez.

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