En las diferentes culturas de las islas del archipiélago CANARIO de la civilización Guanche (nombre genérico aplicado a los indígenas: Auritas en La Palma, Majoreros en Fuerteventura, Bimbaches en la isla de Hierro, ..), existió el matriarcado en la Prehistoria. Antes de la llegada de los conquistadores españoles, aunque cada isla tenía un modo de gobierno diferente, la mujer tenía gran status, ejercía el poder y ejercía gran poder sobre la comunidad. En algunas islas se practicaba tanto la poliandría: una mujer con varios varones como la poligamia, al revés.
En la isla de Gran Canaria los nobles de los dos reinos en que se dividía la isla, estaban emparentados entre sí y poseían una ascendiente común, la Gran Madre Antepasada, reina / Diosa Atidama / Autidamana / Attidamana / Autindana, «que gobernó siendo doncella» [Martín de Guzmán (1984, 173)] y posteriormente se casó con Gumidafe, mítica ancestra femenina que encarnaba la sucesión legítima del poder de sus herederos-as, que en exclusiva eran los que ejercían funciones religiosas y políticas [ejercidas en Gran Canarias por príncipes y princesas llamadas Guanartemes (de guan y artemi, «Hijos o Descendientes del Soberano», Espasa, Tomo 26), que gobernaban los pequeños Estados]: mujeres y varones. [Asimismo el Guanarteme (asuntos políticos) y el Faycán (asuntos religiosos) estaban ligados por parentesco].
En la sociedad existían costumbres típicas de la sociedad matrilineal, que confirman la existencia del matriarcado arcaico: el matrimonio se establecía a cambio de la prestación que el esposo aportaba a la esposa, existía la poliandría: la mujer tenía tres esposos, se practicaba la covada por la que el varón asumía la paternidad de los hijos de su esposa, que aquí recibía el nombre de «zorrocloco», y ya tras la invasión española, la descendencia de la estirpe real se llevaba a cabo por línea femenina, era ella que transmitía el derecho al trono.
En la isla de Fuerteventura la mujer ascendía al trono y tenía gran ascendencia sobre el pueblo. Ejemplo las jefas Tamonante y Tibiabín [Tejera (1991, 90)] que cuando los españoles, mandados por Diego de Silva, desembarcaron en esta isla, impidieron que los habitantes autóctonos los atacasen. Y respecto a lo cual manifiesta Wölfel (1968, 422):«En la isla de Fuerteventura, la dirección de los asuntos de Estado estaba en manos de dos mujeres, a una de las cuales estaba sometido el dominio cultual, en tanto que la otra dirigía los asuntos de justicia y todo lo terrenal. Son auténticas walas… y cuya existencia entre los celtas está claramente probada. En esta isla, junto al rey de la guerra estaba la mujer, que es posible tuviera incluso más autoridad que él»…. «Se sabe que en Gáldar existieron otras reinas canarias que intervinieron de manera similar a las de Fuerteventura evitando que atacasen al portugués Diego de Silva»…
Igualmente en Lanzarote en época histórica, la herencia al trono todavía se realizaba matrilinealmente, resto de una anterior situación de derecho materno. Apatadise / Atapavice fue la que aseguró la legitimidad y ascendencia real a los señores de la isla. Otras mujeres en otras islas ascendían al trono. Y existía la poliandría. De Lanzarote aportan Del Arco y Tejera la referencia de los cronistas del siglo XV, en (1991, 79): «« (…) la mayor parte de ellas (las mujeres) tenían tres maridos y sirve por mes, el que debe tenerla después, les sirve todo el mes que el otro la tiene, y siempre hacen así, cada uno a su turno».»
Algunas REINAS / GUANARTEMES CANARIAS
La reina Guanarteme / Diosa Atidama / Autidamana / Attidamana / Autindana ancestra de los Canarios y más tarde gobernó junto a Gumidafe.
- Las reinas Guanarteme del pequeño Estado de Gáldar, Gran Canarias.
- Las reinas Guanarteme del pequeño Estado de Telde, Gran Canarias.
- La reina Guanarteme Artenara de Gran Canarias (epónima de ciudad).
- La reina Guanarteme Artemy, última reina, heroína de la resistencia de Gran Canaria, que fue sometida por los conquistadores dirigidos por Pedro de Vera el 20 de abril de 1477 en el risco Ansite / Ancite, hoy de Los Sitios, cercano al de Tirma, y fue entregada a los españoles en Arminda, Las Palmas (Martín de Guzmán, 1984: 162 y Espasa, Tomo 53, 1988: 598).
- La reina Tamonante de Fuerteventura.
- La reina Tibiabín de Fuerteventura.
- Las reinas / Jefas de Fuerteventura.
- La reina Apatadise / Atapavice de Lanzarote cuyos descendientes matrilineales gobernaron la región.
Existen «mitos del origen» que consideran que la humanidad así como los jefes, descienden de la Madre Ancestral Atidama / Autidamana / Attidamana.
Así mismo durante de la conquista española en las islas, se encuentra una reconocida deidad femenina aborigen guanche a la que llamaban con nombre aborigen Diosa Madre Chaxiraxi, que significa en castellano Madre del Sol o y/o «La que carga al Rey del Mundo», cuyo nombre lo recibe en 1430 la imagen de la Virgen de Candelaria aparecida ese año en Güímar, en la isla de Tenerife (Canarias). La Diosa Madre guanche Chaxíraxí fue venerada especialmente en las Cuevas de Chinguaro (Güímar), y la Cueva de Achbinico (Candelaria), las cuales tenían una función de asentamiento-religioso y, siguió siendo venerada ya sincretizada en la Virgen de Candelaria después de la conquista Española.
Existen numerosas fuentes documentales que hablan de la Diosa Madre Chaxiraxi:
- Chaxíraxí = «[…] y adoraban â Díos, â quien llamaban Guaraxíraxí. y â Santa Maria después que les apareció la llamaban Chaxíraxí. […] Y Chaxíraxí, quiere decir, la que carga al que tíene al mundo» (Abreu d. 1676: 90. Torriani (1590: 71) 1940: 166).
- Chaxiraxi (Abreu (1632) 1848: 197).
- Chijoragi = «adoraban por cosa Celestial, y suprema Deidad ala Virgen de Candelaria, y al Niño en su mano derecha llamaban Chijoragi hasta el tiempo dela Conquista contaban haber cien años solares que tenían à esta Señora en su tierra, mui pocos mas ò menos y hacia en ellos admirables prodigios en medio de ser paganos, y ydolatras» (Marín 1694: 82).
- Chaciraxi, Chijoraji, Chirijoraji (Wölfel 1965: 362-366, 441-442).
- Madre del Sol = «Sabido esto por los moradores de las dichas Islas, la comenzaron a tener en grandísima veneración [a la Virgen de Candelaria], llamándola ‘Madre del Sol’» (González de Mendoza (1585) < Hardisson 1946: 95).
En la actualidad existe la «Iglesia del Pueblo Guanche» la cual intenta rescatar las antiguas creencias aborígenes del pueblo guanche donde el papel de sus ancestros marca tradicion, usos y costumbres de sus territorios.

