Muchos padres nos estamos encontrando con conversaciones espontáneas planteadas por nuestros hijos que nos dejan boquiabiertos, callados, o con síntomas de ignorancia y a la vez con impotencia de no poder hablar abiertamente sobre esos «temas espirituales raros» diferentes a los de nuestra creencia religiosa, simplemente porque no nos hemos molestado en conocer más alláSigueSigue leyendo «Pequeños Guardianes»

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