En la loma donde hoy se alza la iglesia de San Andrés Apóstol, en el resguardo Zenú de San Andrés de Sotavento, laten capas de memoria que anteceden a la piedra colonial. El valle del Bajo Sinú fue desde tiempo inmemorial territorio de los Zenú (también se nos llama sinúes, sinuanos, Cenues o cenuques): somosSigueSigue leyendo “Una loma Sagrada”

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