La ruptura del linaje materno y el precio de volverse auténtica

«Una de las experiencias más duras que puedes tener como hija en la relación con tu madre es darte cuenta de que ella está inconscientemente involucrada en tu insignificancia.

Ante este sentimiento, es verdaderamente desgarrador ver que, más allá de su propia herida, la persona que te dio a luz siente, inconscientemente, tu empoderamiento como una pérdida propia.

En el fondo no es una tragedia personal, sino de nuestra cultura patriarcal, que dice a las mujeres que somos “menos que”.

«Contrariamente a lo que nos han enseñado, no tenemos que sanar a toda nuestra familia.

Sólo tenemos que sanarnos a nosotras mismas.

En vez de sentirte culpable por no ser capaz de sanar a tu madre ni a los otros miembros de tu familia, date el permiso de ser inocente. Si lo haces, recuperas tu construcción personal y el poder que te quitó la herida materna. Y en consecuencia, devuelves a tus familiares el poder de seguir su propio camino. Se trata de un gran cambio energético que se da al apropiarnos de nuestro valor y se ha demostrado que podemos conservar nuestro poder a pesar de los llamamientos a entregarlo a los demás.

«Históricamente, nuestra cultura ha sido reacia a la idea de las mujeres como seres individuales.»

🌸El anhelo de ser auténtica y la añoranza de la madre🌸

Se trata de un dilema para las hijas criadas en el patriarcado.

El anhelo de ser tú misma y el anhelo de ser cuidada, se convierten en necesidades que compiten entre sí, parece que tengamos que elegir entre una de las dos.

Esto sucede porque tu empoderamiento está limitado en la medida en que tu madre ha internalizado las creencias patriarcales y espera que tú las acates.

La presión de tu madre para que no crezcas depende principalmente de dos factores: 1) el grado en que ella haya internalizado las creencias patriarcales limitantes de su propia madre y 2) el alcance de sus propias carencias por estar divorciada de su yo verdadero. Estas dos cosas mutilan la capacidad de la madre de iniciar a su hija a su propia vida.

El precio de transformarnos en auténticas nunca es tan alto como el precio de permanecer en un “yo” falso.

Es posible que nuestras madres (y nuestras familias) nos den la espalda cuando nos convirtamos en más auténticas.

Podemos sentir hostilidad, rechazo, rabia, y una denigración total. Puede ser que todo el sistema familiar sienta el terremoto. Y puede resultar asombrosa la rapidez con la que nos pueden rechazar o abandonar cuando dejamos de sobre-funcionar y expresamos nuestro auténtico ser.»

«El costo de convertirte en ser auténtica a menudo implica cierto grado de “ruptura” con el linaje materno.

Cuando esto sucede, se rompen los hilos patriarcales del linaje materno, algo esencial para una vida adulta sana y poderosa.

Por lo general se manifiesta en alguna forma de dolor o conflicto con la madre. Las rupturas del linaje materno pueden adoptar diversas formas: desde conflictos y desacuerdos hasta distanciamiento y desarraigo.

Es un viaje personal y es distinto para cada mujer. Básicamente, la ruptura sirve para la transformación y la sanación. Forma parte del impulso evolutivo del despertar femenino para empoderarse con más consciencia. Es el nacimiento de la “madre no patriarcal” y el comienzo de la verdadera libertad e individualización.

«Por una parte, en las relaciones madre/hija más sanas, la ruptura puede provocar un conflicto, pero en realidad sirve para fortalecer el vínculo y hacerlo más auténtico.»

El costo de convertirte en ser auténtica a menudo implica cierto grado de “ruptura” con el linaje materno.

Notas extraídas de los escritos de Bethany Webster.

Publicado por Eletria by Victoria Fernandez

Mujer Medicina Tradicional Indígena, orgullosamente Cetera del Pueblo Zenù-Colombia.

error: Contenido protegido! Content is protected !!
× ¿Hola Soy Victoria, cómo puedo ayudarte?
A %d blogueros les gusta esto: